La estrella ecuatoriana salió con la mano en alto del TD Garden de Boston, sin señal alguna de haber sido lastimado por el contendiente brasileño
Con mucha frescura y comodidad trabajó Vera en su segunda pelea del 2023. Fiel a su estilo, empezó el duelo con mesura, calculador, analítico, hasta que vio el momento de soltar el jab, su herramienta más efectiva esta noche.
El rostro de Munhoz quedó magullado, con un corte debajo del ojo derecho y la nariz inflamada.
En el primer asalto, Munhoz comienza con patadas a las piernas, Chito conecta con poderoso puño y luego una patada a la cabeza. El round se desarrolla con el intercambio de combinaciones de pie. El brasileño propone con los puños, Chito espera para contragolpear y es peligroso con un rodillazo a la cabeza.
La esquina del ecuatoriano, con Jason Parillo a la cabeza, se mostraba conforme.
En el segundo round hubo intercambio de puños y patadas. Munhoz suelta más volumen de golpes, Chito es cauteloso pero lanza más golpes con potencia y busca sorprender con patada a la cabeza. El cierre del episodio es explosivo por parte de ambos que proponen con su striking.
Parillo le dice que está realizando el trabajo que le gusta, pero le ordena definir el pleito
Chito conecta una derecha poderosa sobre el rostro del brasileño, quien responde con una combinación que va a la cabeza del ecuatoriano. Ambos mantienen la pelea de pie con el striking y los golpes van con veneno hasta que suena la campana.
Las tarjetas de 30-27, 30-27 y 29-28 se emitieron por unanimidad a favor del atleta de Chone, que mejora su récord profesional a 21-8-1 en MMA, 15-7 en UFC.
Con el resultado, Marlon Vera se recupera de una derrota por decisión dividida ante Cory Sandhagen en UFC San Antonio en marzo pasado. El siguiente contrincante del tricolor podría ser el estadounidense Sean O’Malley.
