La FiscalΓa AnticorrupciΓ³n espaΓ±ola realiza una investigaciΓ³n por el supuesto pago de sobornos por parte de un consorcio integrado por Prointec (filial de Indra), Bustren y KV Consultores para quedarse con la adjudicaciΓ³n de un contrato de 20 millones de dΓ³lares por asesoramiento para la construcciΓ³n del metro de Quito.
Los sobornos se camuflaron como pagos a terceras empresas por la prestaciΓ³n de servicios, segΓΊn las confesiones y denuncias de personas que participaron de forma directa en lo sucedido, quienes iniciaron con la investigaciΓ³n como testigos protegidos.
SegΓΊn recoge el portal espaΓ±ol El Confidencial, las diligencias fiscales han permitido recabar indicios que apuntan a que el consorcio pagΓ³ al menos $ 1,2 millones a funcionarios ecuatorianos para asegurarse el encargo.

Aparentemente, los sobornos se dividieron en pagos mΓ‘s pequeΓ±os para pasar inadvertidos. Tras un abono inicial superior a los $ 300.000, hubo hasta 24 pagos posteriores de $ 35.000 cada uno. Su destinatario fue uno de los hijos de Gonzalo Alonso MartΓnez, cΓ³nsul honorario de Ecuador en Madrid,quien, segΓΊn las sospechas, creΓ³ una sociedad ficticia solo para recibir el dinero.
Jesus Miguel Trabada Guijarro, responsable mΓ‘ximo de Bustren MP, la compaΓ±Γa que lidera el consorcio, se encuentra en el centro de la operaciΓ³n.
Trababa Guijarro, fue consejero delegado de Metro de Madrid entre los aΓ±os 2003 y 2011, y βsegΓΊn indica el medio espaΓ±olβ desde allΓ pudo conocer al detalle los planes del Municipio de Quito sobre el proyecto del metro, e incluso se reuniΓ³ con el alcalde de aquella etapa que visitΓ³ Madrid para informarse.
Para 2013, la Empresa PΓΊblica Metropolitana Metro de Quito, que entonces tenΓa por gerente general a Γdgar JΓ‘come Zambrano, puso en marcha una licitaciΓ³n para contratar una gerencia del proyecto.
Trabada Guijarro, firmΓ³ un contrato privado con responsables de Prointec y KV Consultores para formar un consorcio y presentar una oferta. AsΓ surgiΓ³ la sociedad ecuatoriana Consorcio GMQ, integrada por las empresas antes mencionadas; no asΓ por BUSTREN PM, ya que no cumplΓa los requisitos mΓnimos de antigΓΌedad

Sin embargo, en el contrato privado quedΓ³ reflejado que Bustren, la empresa de Trabada Guijarro, acumularΓa la participaciΓ³n principal, con un 80 %, mientras que las otras dos disfrutarΓan de un 10 % cada una.
Luis RodrΓguez Sol, fiscal al frente de las pesquisas, asegura que GMQ influyΓ³ a travΓ©s de los sobornos incluso en la fase previa de la licitaciΓ³n, de forma que el pliego de condiciones fue el resultado de una negociaciΓ³n concertada. Supuestamente todo fue pactado hasta tal punto que los miembros de la comisiΓ³n tΓ©cnica de Quito fueron indicando cΓ³mo debΓa ser la oferta para que tuviera Γ©xito.
DΓas antes de que el concurso se ganara de forma definitiva, un empleado de KV Consultores acudiΓ³ a una reuniΓ³n con uno de los ecuatorianos. βMe han dicho que lleve la maletaβ, comentΓ³, segΓΊn se desprende de las diligencias llevadas a cabo por la FiscalΓa en EspaΓ±a.
En junio de 2013, Metro de Quito otorgΓ³ el contrato de asesorΓa al consorcio. ReciΓ©n un mes mΓ‘s tarde, el grupo ganador se constituyΓ³ formalmente como sociedad y abriΓ³ cuentas bancarias en Ecuador.
La gerencia del proyecto se realizΓ³ en gran medida desde Madrid, en las oficinas del consorcio liderado por Bustren PM, Se adjudicΓ³ al consorcio USD. 15.3 millones, con un plazo de 45 meses,
GMQ se comprometiΓ³ con Metro de Quito a entregar 40 informes. A la firma del contrato debΓa entregarse un 30 %, mientras que el resto se abonaba tras la entrega de cada uno de estudios, $ 384.000 por cada uno de ellos.
El Ministerio PΓΊblico presentΓ³ la denuncia, que fue admitida a trΓ‘mite por la Audiencia Nacional. Nueve personas estΓ‘n citadas a declarar en mayo; entre estas se encuentran varios empresarios que participaron en los hechos. A estos se acusa de la comisiΓ³n de un delito de corrupciΓ³n en las transacciones econΓ³micas internacionales.
La construcciΓ³n del metro de Quito comenzΓ³ en 2013 y su coste supera ya los $ 2.000 millones. EstΓ‘ pendiente de la entrega final, a la espera de que el municipio quiteΓ±o resuelva cΓ³mo gestionarla, tras varios intentos infructuosos.
